Nueva sensación

Tendencia: El boom del patinaje en línea

Quién no se cruzó, últimamente, con alguien andando en rollers. El fenómeno empezó el año pasado y tuvo un crecimiento exponencial que estalló en estos meses. Desde nenas hasta señores de 60 años se prenden en esta naciente práctica urbana.
domingo, 01 de enero de 2012 · 11:26

Por Fabio Cavaliere
fcavaliere@tiempodesanjuan.com   

“Uff, imaginate estamos vendiendo 7 pares de rollers por día”, es lo que responde Sergio Aro, gerente de Depor Camping y que pinta de manera categórica la fiebre que despertó esta nueva práctica urbana, que no distingue ni edades ni sexo a la hora de captar adeptos.
 
Desde nenitas acompañadas por sus padres hasta señores grandes, pasando por chicas que pasean sobre los rollers mientras charlan y muchachos que dan zancadas y bracean con fuerza para tomar más velocidad, es una gama muy amplia los que se vuelcan a este fenómeno.

Aunque pululan por varios lugares de la ciudad es en la zona del Parque de Mayo donde se multiplican. Ahí es donde se ven a patinadores ir y venir por un “circuito” que se “armó” solo con el recorrido que empezaron a hacer los aficionados. Este circuito varía según quién lo transita ya que se realiza a gusto, pero por lo general comprende calles como San Luis, Ameghino, Toranzo, Matías Zavalla, San José, 25 de Mayo, Las Heras, Libertador San Martín y el interior del Parque y sus variantes.  Sin embargo hay otro punto de encuentro, la Estación San Martín donde el  referente N° 1 del patinaje en San Juan, el múltiple campeón Oscar Contreras, da clases gratuitas.      

El boom es tal que muchos de los nuevos adeptos gastan un promedio de 700 pesos para comprar los rollers (ver aparte) sin haber patinado nunca antes y sin saber si les va a gustar. Así se descubre de la consulta de Tiempo de San Juan con los patinadores que también arroja que la mayoría de ellos comenzó durante esta primavera: “Empecé en septiembre”, “hace un mes”, “dos semanas”, “esta es la primera vez que vengo” son respuestas que se multiplican.

A la hora de encontrar un porqué también hay coincidencia, se deduce que es una actividad que, además del estado físico, entusiasma, relaja, desestresa, un verdadero “cable a tierra que te saca de la rutina diaria”, expresan los patinadores, que alguno compara con el mountain bike en ese sentido.

Más allá de esto no podía faltar el interés femenino por la estética: “Perdés muchas calorías y no te cansás”, dice Sabrina Rímoli, estudiante de 21 años. “Las mujeres vienen porque les modela el cuerpo sobre todo la cola y las piernas”, manifiesta un experimentado patinador. 

Según cuentan la clave es que se aprende fácil y lo puede hacer cualquiera: “Es más difícil aprender en los patines tradicionales, los de hóckey,  acá te los ponés y ya andás aunque  aprender la técnica es difícil porque son muy veloces”, explica Contreras que admite que se puede llegar a los 50 km por hora, mientras que en los patines de competición se llega a los 100. El campeón sanjuanino, argentino y sudamericano advierte que “si no se hace bien el ejercicio te podés lastimar los tobillos”.          

Otra arista es los grupos de amistad, la mayoría se conoce o invitan al “nuevo” a que se una a practicar en barra: “Nunca me imaginé que iba a patinar con tanta gente, pensé que iba a estar sola”,  confiesa Wendy, de 30 años y empleada de comercio.

Por otra parte, como es una práctica que se realiza en la calle tiene “la contra” de los automovilistas: “A mí por ejemplo me han tirado el auto encima”, dice Wendy; “No te respetan y nos putean”, cuenta Verónica Muñoz, estudiante de 19 años. “Es difícil porque por la vereda te llevás puesto a la gente y en la calle te putean” expresa Renzo de 22 años.  Es que algunos lo utilizan como medio de transporte y se ven muchos de estos por una vía  peligrosa y transitada como Avenida Libertador y otros rumbo al dique, donde también se practica en la bajada del paredón.                

Sobre este punto, el Comisario Abel Hernández, Jefe de la División Tránsito, cuenta que los patinadores deben ser considerados como peatones aunque “como están practicando un deporte no pueden hacerlo en la vereda”. “No hemos tenido problemas pero ya nos hemos acercado y les pedimos que si lo hacen de noche usen vestimenta blanca y prendas con cintas refractarias”, dice Hernández.   

Es por eso que, cuando vio el crecimiento que se daba en la zona del Parque, Contreras tramitó con la Intendencia de la Capital un lugar para practicar y que él pudiera dar clases a través de la  fundación que lleva su nombre y que incentiva el patín. Así consiguieron, el estacionamiento de la Estación San Martín, donde martes y jueves se observa a decenas de patinadores dando vueltas alrededor de la histórica farola. “Si en San Juan hubiera una pista como debe ser el patinaje arrasa”, declara Oscar que en busca de ese objetivo pretende realizar el raid San Juan-Buenos Aires para conseguir un patinódromo.

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