reflexiones mundialistas

San Juan, el último bastión del hockey - Por Gustavo Toledano

El periodista del único canal de aire local que transmitió el mundial de hockey analiza diferentes tópicos que dejó el torneo que se jugó en nuestra provincia.
jueves, 06 de octubre de 2011 · 20:20

     
Vamos a contramano. Deliciosamente a contramano. Porque mientras este bendito deporte se apaga en todo el mundo, en San Juan no deja de crecer. Habrá que creer que ya no quedan templos deportivos en el mundo que puedan lucir como el Cantoni mientras suena la música de  los patines sobre la madera y los golpes del stick contra la bocha. Dónde será posible semejante pasión si los europeos casi ni se enteraron? Dónde podrán juntar 7 mil almas apasionadas cada noche si hasta los campeones indiscutibles del deporte reafirmados el sábado pasado –los españoles- admiten que si muere en hockey sobre patines en San Juan, se morirá en el mundo. Con sólo mirar el paisaje, a más de uno de los organizadores no le parecería mal que todos los mundiales sean en San Juan.

Pero vamos por partes. Pasó el mundial en San Juan. Lo esperábamos, queríamos revancha  en casa de  lo que ocurrió hace 10 años cuando perdíamos por  penales. Y no pudo ser.
Y ya con los ánimos reposados, una reflexión: fue como siempre un mundial que sólo interesa a las regiones en donde se practica este deporte tan nuestro. El gobierno provincial realizó una promoción en Capital Federal y en Chile, pero cuesta entrar en los medios nacionales como ya lo hizo el hockey  sobre césped.

Este es el tema. Claro necesita un tratamiento especial. Dialogando con Enrico Mariotti, capitán de la selección italiana ante esta situación, le pregunté cómo lo vivían en Italia y él me dijo que nadie sabía que la selección de Italia de hockey sobre patines venía a jugar un mundial en Argentina. Por lo visto y escuchado, el problema no es sólo en nuestro país, es un problema que tiene esta disciplina y en todo el mundo porque no se inserta en el mundo mediático deportivo.

Fue muy lindo ver todas las noches el estadio Aldo Cantoni colmado alentando a los muchachos de José, la familia ocupando las tribunas remozadas del Cantoni en cada jornada dando color y demostrando al país porque somos la cuna del hockey. Digo al país por que se vio por la televisión nacional por cable. Me tocó junto a Freddy  Luz  relatar las semi y la final para CN23  y cada  noche  por  Canal 5 Telesol para San Juan. Fue la primera vez que un mundial en San Juan se ve por un canal de aire. Esta experiencia nos dejó frases, palabras y algo para reflexionar. Como lo que dijo Carlos Feriche, el técnico multi campeón con España, quien no tuvo dudas en afirmar que “si en San Juan se pierde esta pasión, se termina el hockey en el mundo”. Qué responsabilidad nos dejó Feriche para nuestros dirigentes, técnicos, profes y  jugadores.

Duele perder con España por el contexto, porque es en tu casa y porque estos jugadores  ilusionaron a todos  y nos ilusionaron porque demostraron que tenían la madurez en su hockey para dar vuelta un resultado.  Estaban abajo en el marcador con Italia en zona de grupo  y ganaron dejando en el camino a los más veteranos y experimentados del mundial como los tanos, que vinieron a mejorar la imagen que dejaron en el mundial de Vigo.

En cuartos con Chile, ya sin los fantasmas del 89, golearon con altura a los trasandinos. En semi fue ponerse de nuevo el traje de candidato, otra vez abajo en el marcador y poder remontarlo ante una potencia mundial como Portugal. Llegó la  hora de  la final, y en el camino de nuevo España. La historia de lo que pasó es conocida y dolorosa: derrota 5-4. Nos encontramos con nuestro techo que es España, ganadora de 15 mundiales. Nos encontramos con un equipo que en los últimos 12 años sólo perdió un partido. Nos encontramos con una España que jugó el mejor partido del mundial, sabiendo defender y atacar como equipo. Con el mejor arquero del mundo: Guillem Trabal. Y el mejor jugador del mundial: Jordi Bargalló.

Nuestra selección fue sorprendida en los primeros minutos y luego le costó acomodarse durante todo el partido. El conjunto nacional no estuvo en sus líneas tan afilado como ante Italia y Portugal. Nos encontramos con nuestra realidad: que estamos por debajo del nivel de España, y por arriba de Portugal e Italia. Se viene Angola 2013 seguramente con mucho por delante para analizar, cambiar y buscar la forma de acercarnos competitivamente a la poderosa España.

Del dolor de la derrota hay que buscar la fuerza para saber que nuestro hockey también puede estar a la altura de los españoles. Mientras, el mundo pensará cómo estar a la altura de San Juan.