inseguridad

En la escuela, no - Por Gustavo Toledano

El viernes me tocó. Sí, me tocó. El Quini no, el Tele Quino no. Me llegó el turno de la inseguridad, por que parece que de esto nadie se salva.
sábado, 22 de octubre de 2011 · 10:45
Terminaba el trabajo diario en el canal y me llamó mi esposa, que es docente. Tras el teléfono, la angustia y las lágrimas: “vení que me robaron dentro del aula, que…..”. No lo podía creer…. Ella trabaja en la escuela Dr. Juan Crisóstomo Albarracín, en Capital, que está sobre Av. España y Agustín Gómez. Entró una persona, pidió permiso a una portera para ir al baño, se movió por la escuela y buscó el objetivo: aula con más de 30 alumnos y bolso del docente a la vista.

La seño estaba en la dirección avisando que en el estacionamiento estaban robando las patentes de los autos. El delincuente ingresó. Hizo callar a los alumnos y del bolso, sacó lo que buscaba , la billetera. Dos alumnas de este 3º grado, chicos entre 8 y 9 años, pudieron salir del aula y dar aviso en la dirección. Las chiquitas, dos heroínas.

Cuando María Cristina –mi esposa- corrió para ingresar al aula se encontró cara a cara con el ladrón, quien la empujó y amenazó simulando sacar un arma. Ante esta situación, dejó que el malviviente saliera corriendo, encontrándose en el pasillo de salida con un colaborador de la escuela, quién trató de pararlo pero a él también lo agredió tirándole el casco que llevaba para defenderse y poder huir. Lo que finalmente hizo, dejando en la puerta del establecimiento una moto 110cc. que posteriormente se llevaron efectivos de la seccional 3º. Los uniformados  llegaron rápidamente una vez ocurrido el hecho. Más tarde, entrada la noche,  la policía nos llamó para informarnos que habían recuperado  la billetera con la documentación, obviamente sin la plata que ante esta desagradable y riesgosa situación nada importaba.

Hasta aquí la crónica, la angustia, el mal rato, el rápido accionar de la policía etc. etc.. Pero…en la Escuela NO. En todos, NO. Pero en la escuela, menos todavía.

Ese lugar de tranquilidad y confianza que dan los padres y que está a punto de romperse. Porque, ¿cómo hacen los padres ahora para dejar a sus chicos y no saber qué puede  pasar  cuando vuelvan a buscarlos, si un delincuente robo dentro de un aula?, ¿cómo hacen los docentes para explicarles a los padres, si sus chicos fueron amenazados cuando sólo hacían la tarea del día?, y el docente, ¿con qué seguridad se encuentra dentro del  aula si ya violaron la tranquilidad de enseñar y brindarse por entero a su profesión.

Cuántos interrogantes para una realidad que llegó a las escuelas, la inseguridad. Por favor, con la escuela NO.

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