mundo globalizado

Aislados-Por Osvaldo Benmuyal

Un aviso Tailandés de 90 segundos muestra cómo hemos ido perdiendo contacto con nuestro mundo, con lo que tenemos más cerca, con los más queridos. Desconéctate para conectarte es el título. (Véalo aquí http://www.wimp.com/disconnectconnect / )
viernes, 02 de diciembre de 2011 · 19:04

Por Osvaldo Benmuyal
Radio AM 1020

Es una secuencia de situaciones, en las que los portadores de celulares se van quedando solos. Una pareja caminando por la playa, un joven cuyos amigos tocan la guitarra, una reunión de directorio en una empresa, una madre que le sostiene el paraguas a su hija, y un padre que  ve una hoja de papel y el crayón moviéndose sólo. El padre desactiva su celular y descubre por fin a su pequeña frente a él con grandes sonrisas, las guitarras ya no tocan solas, aparece la chica de la playa y así todos los demás. El cambio de música con acordes más alegres, eleva aún más el significado de esas imágenes. Logra un buen efecto.
Todos en algún momento caemos presos de esa maquinita. El celular maneja la vida de la gente. No podemos prescindir de él. Me he vuelto innumerable cantidad de veces a casa para buscarlo al dejarlo sobre la mesa de luz, y no fueron menos las ocasiones en las que mis hijas me reclaman la atención que le doy al celular, y que ellas merecen primeramente.
De a poco la tecnología fue creando elementos que remplazan el cariño por botones.
Obviamente no enmarcaré opinión deliberadamente adversa al teléfono móvil. En sí mismo significa una efectiva herramienta de comunicación muy difícil de superar. El buen uso del celular, puede en la mayoría de los casos ocupar un lugar importante para el normal desenvolvimiento familiar.  Ejercer control sobre situaciones y salidas de los chicos, y ordenar algunas actividades diariamente con celular en mano nos hace ganar tiempo.
Pero lo que no podemos tampoco negar es cómo nos alejamos del mundo. El mal uso del aparato es lo que nos está aislando. En cierto sentido, el celular es adictivo, y con peores resultados que, por ejemplo, que la bebida.
Los teléfonos móviles pueden causar más accidentes de tránsito que el alcohol, según un estudio británico.
Una serie de pruebas realizadas por científicos del Laboratorio de Investigación sobre el Transporte arrojaron que cuando se conversa por teléfono mientras se conduce, las reacciones son más lentas que bajo la influencia del alcohol.
La investigación indica que el peligro es prácticamente el mismo si se utilizan teléfonos celulares o aparatos que no se tienen que sostener en la mano.
El uso de teléfonos móviles mientras se maneja es ilegal en más de 30 países, pero en otros, como el Reino Unido, no ocurre lo mismo.
Roger Vincent, de la Sociedad Real para la Prevención de Accidentes, pidió que se prohibiera también en este país.
"El problema es que uno se sumerge en la conversación telefónica y ésta comienza a tomar precedencia sobre la tarea de conducir".
En San Juan la policía esporádicamente penaliza la acción de hablar por celular cuando se conduce. De hecho, quien escribe fue multado frente al Hotel Provincial hace más de un año. Mientras confeccionaban la multa conté 27 conductores que manejaban sosteniendo el aparato y hablando. Pague la multa como corresponde y me encaramé en investigar por qué esta mal la combinación celular-volante.
Las reacciones pueden ser 50% más lentas.

Guardar las distancias
 
La investigación mostró que, como promedio, la reacción de los choferes es 30% más lenta mientras conversan por teléfono que cuando conducen por encima del límite de alcohol y 50% más lentas que cuando se maneja normalmente.
Los conductores también tuvieron dificultades para mantener una velocidad constante y también a la hora de guardar la debida distancia de otros automóviles.
En el estudio participaron 20 voluntarios y fue realizado con un simulador automovilístico.
O sea que los policías hicieron bien en multarme aunque uno se caliente a punto de explotar en ese momento. Pero esa multa me llevó a curiosear aún más sobre algunos mitos o realidades. Por ejemplo ese tema de las radiaciones, si quedas estéril o impotente al llevar el teléfono en el bolsillo, si las antenas emiten alguna radiación y todas esas cosas. Leyendo publicaciones especializadas se deduce que debemos evitar permanecer cerca de las antenas repetidoras, por la gran potencia y la larga duración de la exposición. Si residimos cerca de una antena repetidora, es preciso medir la radiación efectiva recibida por las personas (densidad de potencia), con aparatos homologados de alta sensibilidad a cargo de un experto, que puede medir in situ la radiación de microondas y sugerir las medidas necesarias. Ahora yo pregunto, sabiendo la respuesta anticipadamente ¿en San Juan existe un control de esas emisiones? Tengo amigos cuyos fondos permiten ver varias de éstas antenas. Ante la amenaza omnipresente de ellas, podemos instalar pantallas de protección para las microondas, dado que la mayor parte de la radiación de la red de telefonía móvil penetra por las ventanas.
Los niños de menos de 16 años no deberían usar teléfonos móviles. Las mujeres embarazadas no deberían usar teléfonos móviles. Los que padecen las determinadas enfermedades y desordenes que se indican no deberían usar teléfonos móviles: enfermedades neurológicas como neurastenia, psicopatía y desordenes obsesivos, histéricos y reducción de la actividad mental, física, pérdida de memoria, alteraciones del sueño, epilepsia y síndrome epiléptico, predisposición epiléptica. O sea ¿A quién le piden un certificado médico antes de entregarle una línea y un aparato? Hay que legislar sobre el asunto.
La duración de las llamadas debería estar limitada al máximo de tres minutos, y después de hacer una llamada el usuario debería esperar como mínimo 15 minutos antes de realizar otra llamada. Se recomienda el uso de auriculares y manos libres. Los fabricantes y detallistas de teléfonos móviles deberían incluir las siguientes informaciones junto con las especificaciones de uso:
“No lleve nunca el celular encendido contra el cuerpo”. Es decir, no lo lleve en un cinturón o un bolsillo. Llévelo siempre en una cartera o portafolios que no esté apoyado contra el cuerpo. 
Ya sé, ¡lo cansé y me parezco al maestro ciruela! Pero es así. Un aviso tailandés y una multa en la Ignacio de la Rosa, me llevaron a averiguar todo esto. Pero hay mucho más. El uso del celular en la escuela, es todo un tema. Como lo es la falta de información sobre los peligros de las radiaciones que verdaderamente pueden dejar estéril a un hombre debilitando sus espermas. Por algo estas cosas siempre están en la nebulosa. Porque es absolutamente conveniente para el engranaje del mundo, que el celular sea ni más ni menos que el control remoto de nuestras vidas.

Comentarios