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¿Cómo encontrar hoy la persona justa para una empresa?

Carlos Gil, reconocido coach argentino, vuelve recargado con sus columnas, esta vez dirigidas a empresarios grandes, medianos o chicos y emprendedores. Leé este genial texto e inspirate.
jueves, 16 de mayo de 2019 · 10:57

El empresario o emprendedor enfrenta también un dilema a la hora de efectuar una incorporación laboral o societaria. Podría creerse que el problema es sólo del empleado que necesita trabajar y que aún debe pasar los procesos de reclutamiento y selección. Pero el empresario o emprendedor se enfrenta también a una crucial decisión. Incorporará a una persona cuyo título académico ya no dice todo –no hay universidad o colegio que pueda garantizar el con qué sale un profesional u otro-. Tampoco la experiencia habla del tipo de persona que puede ingresar: al tener en cuenta sólo trabajos anteriores similares está desechando seguramente un alto número de potenciales aspirantes que agregarían mucho valor a la Compañía y se puede estar incorporando una serie de tips o costumbres que no siempre son compatibles con el momento empresario que la compañía está viviendo.
Un apartado especial merecen los innumerables modos de aprendizaje que hoy existen, accesibles a todos, para realmente incorporar conocimientos y completar ese proceso. Uno de ellos, difundido para varias disciplinas o campos son los tutoriales en Internet. Por ser necesarios, podría parecer que se refieren muchos a la informática y sus aplicaciones. Pero más allá de eso, se pueden encontrar para cocina, cuidados de belleza, para aplicación de una nueva tecnología y en general para todo. La ventaja de los tutoriales es que necesariamente comienzan desde el nivel más elemental del conocimiento. Quien no sabe sobre ese tema puede intentar aprender, pues se van escalonando los niveles de complejidad. Puede comenzar sabiendo nada y terminar animándose a hacer su propia experiencia.


Del mismo modo entidades y sistemas van cubriendo esta falencia que atienden lo que el título académico por sí mismo no puede asegurar. Ingresar a Youtube es un camino, pero también pueden seguirse sistemas como Ted o cursos gratuitos del MIT o de las innumerables plataformas que con seriedad –y muchas veces gratuitamente- apuntan a estos nuevos modos de especialización o aprendizaje y que pueden ser, de pronto, el aspecto que agregue verdaderamente valor a la empresa o emprendimiento. Puede ser justo lo que se necesitaba, o lo que antes del ingreso de la persona ni se conocía como nuevo derrotero y que sea lo que cambia la rentabilidad y la misión o hasta valores de la Compañía.


En la nueva incorporación puede estar la clave de un exitoso futuro. Y no necesariamente se trata de cargos altos. También estos nuevos modos de conocimiento han alterado la tradicional pirámide. Y el empresario que permanezca concentrado en mantener antiguos rituales de jerarquías u organigramas puede estar frenando un proceso.


Para el empresario o emprendedor no es fácil y las secciones o empresas o consultorías externas dedicadas al reclutamiento o selección aún no han podido sistematizar esta nueva visión. La persona que ingresa puede ser más útil por cómo concibe su propio modo de aprendizaje que tiene mucha utilidad en los necesarios giros futuros de la compañía, que lo que ya trajo como bagaje acumulado por título o experiencia, algo que hasta ayer era lo más puntualmente validado.


Una nueva óptica para el responsable de la empresa. Reconocer la apertura del que ingresa, que sepa desaprender para luego absorber por métodos muy diversos los conocimientos y unirlos de original modo, generando así verdadero valor para la organización que lo incorpora.  


Si la empresa es importante como para tener en su propio seno a encargados de seleccionar personal, deberían imbuirse de este nuevo enfoque. Valorar la disposición y modo de aprender del interesado en ingresar, más que lo que ya trae como experiencia laboral.


Si el empresario se asiste con empresas externas dedicadas al reclutamiento y selección vale la pena dedicarle a ellas la primer mirada. Están aggiornadas para valorar estos puntos de vista o sólo garantizan título, experiencia, personalidad y antecedentes de permanencia en la carrera del aspirante?.


Y si en estos modos no se encuentra respuesta, el empresario o emprendedor debería enfocarse nuevamente en aquello que fue un valor durante épocas iniciales: poner el cuerpo. Intuir, sentir. El propio ojo que bien puede conocer en primeras miradas la materia, la actitud y la empatía de la nueva persona a incorporar. Y esa habilidad empresaria en la que se confía al detectar o en el cómo desarrollar un negocio antes que otros, aplicándola a la incorporación de personal, jerárquico o de línea, acarreará también la satisfacción de agregar valor a la compañía y el poder disfrutar del crecimiento por incorporación de alguien que comparta modos de ver y de aprender en que podrán cimentar el desarrollo empresario comprometido a lograr. El empresario o emprendedor podrá disfrutar de su staff y de la oxigenación que mentes abiertas aporten a la Compañía. Y de disfrutar se trata.


 

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