columna

Cómo sentir que me lo merezco

Carlos Gil, el coach de Tiempo, nos cuenta esta semana cómo superar las dudas que atacan a muchos ante un logro personal.
martes, 30 de abril de 2019 · 10:27

Ante cualquier logro, puede que tenga momentos de duda y me pregunte: es éste mi lugar? me corresponde? me lo merezco? estoy preparado? no me habré sobrevalorado?  no habré vendido un poco de humo? En algún caso puede que tenga sentido la duda, pero en muchos de ellos la pregunta obedece a otras razones que puedo responderme y hacer algo para cimentar favorablemente la conquista.

En mi caso, al haberme reinventado en varias oportunidades –estoy en mi 5° reinvención- más de una vez fue ese el sentimiento que sobrevino. Podría haber generado inseguridad, me podría haber amilanado y sin embargo pude observarlo y contrarrestarlo de modo que no afectara mi comportamiento y por el contrario, me sirviera para tomar impulso y ratificar con mi actitud mi pertenencia al lugar que accedía.

Un empresario que proyecte un emprendimiento de envergadura, puede llegar a plantearse las mismas dudas o preguntas y siempre será necesario un análisis inicial para aceptar o desechar los cuestionamientos. Si el empresario decide continuar, debería ocuparse también de acallar esas voces que siembran dudas en el campo personal y que atentarían contra la necesaria actitud emprendedora. De continuar, podrían alejar el objetivo antes que encaminarse a lograrlo.

El primer paso hacia la confianza en ti mismo surgirá sin dudas de la práctica. Cada vez que lo hagas te sentirás más seguro. Y mucho más si te has permitido cometer errores. Incorpórate este concepto: del error se aprende. Por lo tanto el no cometerlos no será razón de que ya estás listo. Puedes estarlo aun cuando en una práctica se sucedan errores y aciertos. En más o en menos tiempo estarás en las condiciones esperadas, con confianza y avanzando mucho más fácil que al comienzo. Veamos dónde y cómo ejercer esas prácticas primeras, con responsabilidad y asistido por el conocimiento que nos brindan maestros, libros, tutoriales, talleres pero recordando que debo darme siempre la oportunidad  de practicar. Ejecutar y errar.

Tener dudas de que estoy en el lugar correcto será efectos de mi autoconfianza, de la valoración que de mí tenga y esto debo atenderlo siempre. El sentimiento de que voy a lograrlo. Que soy responsable. Que lo haré lo mejor que puedo, llega a incorporarse y a disfrutarse pronto si estoy predispuesto a ello.

Esta autoconfianza será más difícil de lograr si eres de los que crees que fue siempre la suerte la que te permitió un logro. Piensa en lo que tú hiciste para conseguirlo. Observa si eres de los que rehúye a una felicitación. Si te sientes más cómodo cuando no te observan es que no estás tan seguro de tu merecimiento. Ensaya el agradecer sencillamente cuando alguien te elogia. No es indispensable ni necesario ser tan modesto que esquives siempre el elogio. El decir Gracias como respuesta te acercará a reconocerte en tus conquistas. No son cuestión de suerte ni de la casualidad. Tienen tu enriquecedor aporte. Agradecerlo en pequeñeces y en cosas importantes mejorará la necesaria autoestima y es posible que ante una situación de duda reacciones practicando, haciendo y manteniendo la fuerte actitud emprendedora que se necesita.

También puede ayudarte recordar esta columna. Te situará reconociendo que es un sentimiento más común de lo que puedas creer y que muchos de los que hoy muestran exitoso sus frutos lo hayan sentido en un comienzo, sólo que lo reconocieron y se dedicaron a darse muestras de su potencialidad y su experiencia.

En la próxima vez que se te presenten dudas, antes de creerte que eres parte de un fraude, trabaja en fortalecer tus méritos, en no pretenderte perfeccionista sino en ser aprendiz del error, permitiéndotelo y seguramente estarás más cerca de disfrutar lo que estás logrando.

Y disfrutarlo es acercarte a la felicidad que te impulsará en tu actitud emprendedora. La duda puedes tenerla y también puedes trabajar en fortalecer tu autoconfianza y reconocerte, feliz, en un objetivo logrado.

 

Carlos Gil Coach, La Granja, Sierras Chicas de Córdoba, Argentina, 30 de abril de 2019

 

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