columna

Chispas que energizan

El columnista y coach de vida Carlos Gil nos habla las energías que nos mueven todos los días y también de cómo encender ee movimiento a nuestro alrededor. No te perdás los consejos de esta semana.
jueves, 10 de octubre de 2019 · 08:39

Tener o no tener energías es responsabilidad nuestra y también es el provocar el chispazo que encienda ese generador. El resultado será siempre en función del material inflamable al que acerquemos la chispa y no de la chispa en sí. En esta columna, complementando la anterior, desgranamos chispazos que no serán otra cosa que ejemplos que en mí, una persona que valora, persigue y disfruta su alta energía, han funcionado, han encendido y por eso hoy se desgranan a modo de ejemplos.
Siempre será responsabilidad de cada cual la decisión que en definitiva adopte y deberá hacerlo responsablemente. En muchos de los casos, por incorporación de un hábito o un cambio en ellos, será irrenunciable la consulta a un profesional. Como Coach, como acompañante sólo puedo exponer este disparador, que cada cual activará o no, o despertará otro distinto o cercano que también atienda a ese objetivo.

No implican jerarquías el orden en que relato los chispazos. Valdrán tanto el primero como el último y será válido también  el orden o prioridad que le otorgue cada uno.

Yo comienzo con la toma de CONCIENCIA DE MI 100% DE RESPONSABILIDAD en la generación de mi energía vital. No puedo dejar en otros la responsabilidad de algo cuando yo puedo modificar, cambiar, el observador que soy. Ni el clima, ni una emoción o un hecho fortuito pueden trasladar el concepto. Lo asumo y asumo así los efectos sobre la energía de todo chispazo con que encienda el generador.

Reconozco, acepto y disfruto los efectos del AMOR INCONDICIONAL que siento y los efectos sobre la energía. Ese amor que no depende de lo que el otro me da y que bien puedo ejemplificar con el de padres a hijos. Sé que puedo querer así  y descubriré otros destinatarios de mi amor que enriquecerán mi paleta con infinitos colores. Mi autoestima, mi tamaño, mi grandeza estarán poblados de amores y de la posibilidad de amar así, incondicionalmente, nutritivamente energizados en consecuencia.

Por un momento, toda vez y situación que lo quiera, puedo volver a SER NIÑO. Como cuando tenía energías para jugar aún afiebrado, cuando necesitaba, pedía y obtenía un abrazo, cuando daba todo lo mío, jugando, al sentir que esa era mi mascota y nos enriquecíamos jugando. Cuando reía desde el estómago o lloraba hipando hasta que me animaban a volver a respirar profundo y rápidamente me recuperaba, sin rencores, sin resentimientos. Y siempre puedo ser niño otra vez.

También es una chispa VIVIR LA NATURALEZA  y no solo observándola. Su infinita riqueza, fortaleza, belleza las incorporo cuando me dispongo a esa comunión con el afán de sentirme bien, de energizarme.

También enciende mi generador de energía el reconocer mi funcionamiento como persona y algo que generalmente no considero, por ejemplo todos los beneficios de mi RESPIRACIÓN CONSCIENTE, respiración profunda. Generadora inmediata de otro punto de vista, de otro estado de ánimo; respiración profunda que hace de mí un observador distinto de lo que parecía inalterable realidad.

Lograr energizarme es volver a fuentes originales siempre citadas, como la COMIDA, pero mirándola con este resultado buscado: que genere óptimamente mi energía. Como en todos los ejemplos, con el consejo autorizado profesional podré incorporar nutrientes como semillas u otros que variarán muy poco mi costumbre y me harán sentir más energizado. Pero un distinto punto de vista será incorporar la nueva funcionalidad de la familia, la resignificación de roles y reconocer que no es posible o real en todos los casos esperar abrir la puerta de casa y sorprendernos siempre con los olores de la comida de hogar, ya lista, con que se nos esperaba cada mediodía o cada noche. Asumiendo que siempre es válida otra realización femenina que quizás hasta impida la cocina como fin; que ejercemos una nueva masculinidad que nos acerca a la casa, la crianza de hijos y la cocina, que es real también la existencia del hogar unipersonal, es probable que el nuevo punto de vista nos lleve a pensar la ingesta siempre como generadora de energía y responsablemente planificarla sólo una vez por semana, trabajarla, acompañarnos de los nuevos elementos y dejar de añorar la invasión sorpresiva de los aromas para disfrutar más la planificación de la comida nutritiva, sana y generadora en fin de la energía necesaria para la vida. Junto a todos los otros beneficios y disfrutes que provee, aún con distinto punto de vista para considerarla, la comida será un chispazo claramente aprovechable con el fin que buscamos en esta columna hoy.   

Como estos, muchos más son los chispazos que pueden regenerar mi energía, que puedo dominarlos y llegar a encender ese generador que sí tengo, pero que debo estimular en su encendido, conocer y  medir bien su resultante y sólo entonces poder disfrutar la libertad de planificar, realizar, concretar todo lo que anhele como objetivo.

Sin energía no debería ni siquiera aspirar a un objetivo que sé no tendré la fuerza suficiente. Y reconociendo la existencia de chispazos, sólo debería buscar esos nuevos puntos de vista para hacerlos que funcionen, que enciendan  al fin el material ígneo cuyo calor se siente, que alimenta el ejercicio de la pasión que me moviliza y que da esta sensación de plenitud que me lleva a compartirlo.

Las chispas resultarán o no según el material al que se acerquen. Por eso no es una indicación o exigencia, es sólo un enfoque más de cómo proveernos de energía, si es que creemos que con un poco más de ella podría llegar a disfrutar mi vida plenamente, con toda la potencialidad, desplegando mis dones y todo lo que puedo dar y recibir.

De eso está hecho el camino a la felicidad y disfrutarlo en todos los tramos es parte conocida de lo que no es un secreto: la felicidad la tengo y disfrutarla es lo que hago. Y lo puedo hacer.

 

CARLOS GIL COACH, La Granja, Sierras Chicas de Córdoba, Argentina, 10 de octubre de 2019.

Más de