Columna

¿Podemos todos tener el éxito?

Todos podemos tener éxito, disfrutarlo y vivir mejor, y hasta más, por el hecho de considerarnos y actuar como personas exitosas.
lunes, 28 de enero de 2019 · 11:31

Por Carlos Gil

 

Es claramente una calificación personal y no el resultado de una apreciación general o masificada. El que todos aplaudan la vida y la actuación de un actor puede o no ser una condición de éxito hasta para esa persona, dependiendo de que sea eso lo que estaba persiguiendo. Si fue lo perseguido y lo logró, entonces es para ella un éxito.

Esto nos hace desechar lo que para muchos parece una condición inescindible del éxito, la fama, como también el reconocimiento, el obtener una Pole Position, o una cantidad determinada de recursos dinerarios o bienes.

Y esta confusión la tenemos muchos aún al hablar de otro, nos referimos como exitoso porque imaginamos su cuenta bancaria, o exitoso porque es reconocido al recorrer una calle. Esto puede ser riqueza, o fama. Pero no es necesariamente éxito.

La condición de que sea lo buscado y lo alcanzado es lo que convierte una cosa en éxito. Y estos pueden ser tanto pequeños eventos o importantes logros. Así preparar el arroz con leche con el gusto que quería, todo lo cremoso que deseaba, es obtener un éxito de cocina, también lo es obtener un título profesional perseguido durante años y vivir el acto de graduación como señal inevitable de éxito.

El carácter de silencioso también es inherente al éxito. No necesita ser aplaudido por pocos o muchos como una comida o una colación de grado. Ese propósito u objetivo personal, que sólo yo conozco, pero que al final logro, es también un momento de éxito que debo vivirlo con plena satisfacción.

Abandono así varios supuestos, que me permitirán posicionarme como una persona exitosa. No es tener obtener fama, reconocimiento o dinero en exceso. No necesita ser siempre reconocido en forma pública. Aún reservado a mi intimidad, un objetivo o anhelo que satisfago es una situación de éxito.

Y la diferencia entre adjudicarme o no la condición de persona exitosa favorecerá o no mi autoestima, me motivará a nuevos intentos cuando sea necesario y hasta me permitirá un esclarecedor análisis para agotar el conocimiento que de mí mismo tengo. Qué persigo, definir cuál es mi objetivo me permitirá llegar a disfrutar mi éxito. También a reconocer si existe un autoboicot por temor a las consecuencias que se deriven de ese éxito. Eso explicaría algunos fracasos, sucedidos justo cuando estaba a punto de obtener un éxito.

Antes que las cosas sucedan por sólo un devenir, si me las he planteado, perseguido, si he luchado por ellas y las obtengo, habré logrado un éxito enriquecedor. Y si me categorizo como persona exitosa, estaré preparándome favorablemente para nuevos desafíos que encararé teniendo presente la posibilidad del resultado exitoso.

Y eso ya será transitar el camino de la felicidad, mega-objetivo perseguido como razón de la vida que disfruto.

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