La columna del tole – Por Gustavo toledano

Mundo Víbora

viernes, 1 de junio de 2012 · 21:06
Parece que el final del campeonato para Desamparados no llega más o la agonía es interminable para este momento del puyutano, que no le sale una, es una constante suma de factores negativos en donde  el resultado  marca su destino deportivo: hoy está perdiendo la categoría  y volviendo al torneo Argentino “A”.
 Tratar de buscar la solución a estos diferentes factores será el compromiso que tendrá la gente que vive dentro del mundo víbora. No se arrancó bien el campeonato. La dirigencia que llegó se encontró con los contratos de los jugadores arriba de la mesa y con el torneo empezado, sumado a esto se tomó la mala decisión de comenzar con las obras del estadio propio, rompiendo sin tener los fondos para saber qué se iba a hacer, cuando sólo se necesitaba cambios en el sector del vestuario y algunos accesos. Esto provocó que  el plantel profesional fuera el único plantel nómade de la “B” Nacional, sin saber en el día a día donde se iba a entrenar  y además  poder jugar algunos de los partidos  en su estadio podría haber  ayudado… seguro  que  alguien estará diciendo a esta hora  qué fácil es hacer leña del árbol  caído. Y, en realidad, la idea sólo es marcar en lo que se deberá  trabajar para la próxima temporada sea en la B Nacional, que es lo que anhelamos, o en el Argentino “A”, entendiendo  que el club no desciende, sólo se baja una categoría. De esto Desamparados sabe porque ya lo vivió en la Liga Sanjuanina cuando se fue en la B y se levantó volviendo para meterse de nuevo en el ámbito del fútbol nacional.
Siguiendo con el análisis de estos factores negativos en el mundo víbora,  está lo deportivo en donde el equipo nunca se amalgamó  y perdió mucho de local, dando ventaja en esta categoría y el cualquier otra en donde la localía debe ser su fortaleza. Luego los técnicos, que seguro necesitaremos más tiempo para analizarlos, los hinchas que no sumaron  y restaron más de lo esperado con las amenazas a los jugadores y sus familiares, como las que sufrió el capitán Lambertti y David Drocco, a quien le mostraron un arma y siguió en el club. Pero esta última semana habría recibido una nueva amenaza y decidió dejar el club y la provincia, hablando del tema sólo con el técnico Arzubialde. En cuanto al plantel de jugadores, llegaron  nombres que nunca a lo largo del campeonato superaron lo realizado por algunos  jugadores que debieron dejar la institución por lo que ya comentamos, los contratos que estaban arriba de la mesa para la nueva dirigencia , o algún hincha que siente la camiseta no extraña al “ Gambetita” Matías Garrido, que se fue porque sólo pidió un contrato mejor después del ascenso  y ese contrato era la mitad de lo que hoy perciben muchos de los que llegaron para vestir la camiseta del verde en la B Nacional. Dije vestir y no sentir porque muchos esta temporada no la sintieron.
El último de los factores negativos se dio en el inicio de esta semana en donde parecía que Arzubialde dejaba de ser el entrenador  y  ya estaba su reemplazante Gustavo Celani, pero  en la misma tarde del  lunes  se ratificó la continuidad del cordobés al frente del platel para  afrontar el operativo “salvación” en las tres últimas fechas  que quedan del campeonato.
Será  tranquilidad de todos la que se necesita  en Desamparados para  encarar estas últimas semanas del certamen. La dirigencia deberá pensar cada paso a seguir, y plantel y cuerpo técnico deberán tener sólo una meta: tratar de salvar la categoría, porque detrás de ellos está todo el mundo víbora  que espera algo bueno  en esta parte del año.

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