Sportivo Desamparados

Alivio en la tempestad – Por Gustavo Toledano

Cuánto significado tuvo la victoria de Desamparados el último fin de semana, si bien en los números no le permitió salir de la situación de descenso directo, en lo anímico sin dudas fue una inyección para encarar las otras dos finales que le quedan al conjunto de Arzubialde.
viernes, 15 de junio de 2012 · 20:54
Dentro de los factores negativos que destacábamos hace un par de semanas cuando hablamos del mundo víbora en esta columna, lo vivido por la gente que quiere bien  al Puyutano en el Bicentenario fue de un sabor único porque fue la primera victoria de local este año, sí la primera, había ganado en el inicio de la temporada como visitante a Patronato con Dillon como técnico  y en esta misma condición a Atlanta en la  fecha 25 pero de local. Fue la primera y se festejó como una final. Además, la última vez que había ganado fue en octubre del año pasado, con aquel inolvidable partido con Bonetto como DT  y la recordada goleada a la lepra mendocina por 3-0.

Pasaron de ese juego siete meses y medio y 11 partidos de local sin sumar de a tres, es mucho tiempo sin ganar para un equipo que quiere quedarse en la divisional. Pero me gustó la actitud y el planteo elegido para tratar de salir adelante ante esta situación tan adversa del Víbora en la “B” nacional. Sumado a todo esto, es la primera alegría del cordobés Arzubialde al frente del plantel, ya que tenía en su haber 3 empates y  5 derrotas que hicieron tambalear su continuidad tras la derrota ante Huracán por 2-1 en el Tomas Ducó de Parque Patricio. Esa situación y el respaldo de la dirigencia al técnico parece haber generado un rebote en el plantel de jugadores que el domingo último ante Aldosivi dejaron todo, pero no sólo esto, sino que buscó la victoria con un buen juego colectivo, nunca revoleando la pelota o buscando algún centro salvador, lo jugó y lo ganó con inteligencia y a lo Desamparados, sufriendo, ya que los goles vinieron en el final en el  arco Sur del Bicentenario, en donde un amigo colocó dos cabezas de ajo que le di en la previa… y sí, me pintó el ajo, algo extra futbolístico. Cuando estas mal hay que creer en todo y parece que sirvió, ja, ja…

Realmente es un alivio en la tempestad esta victoria para el conjunto víbora, que ha sufrido mucho a lo largo del campeonato. Le quedan por delante dos finales más, la de este sábado en Tucumán y de local ante Rosario Central que busca el ascenso.

Esto es fútbol y en el fútbol todo puede pasar, además da la sensación que Desamparados encontró lo que estuvo buscando en los últimos partidos: el buen juego y terminar las jugadas  que generan un gol.

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