ESTAMOS JODIDOS

San Juan, por un catalán. Por Daniel Pérez Fernández.

lunes, 21 de mayo de 2012 · 18:27

Sucede cada vez más a menudo, que alguien sin talento, sin escrúpulos o sin valores, se convierte en alguien famoso. Cada vez es más prescindible el conocimiento, la calidad y la honorabilidad para llegar al éxito.

Tiempo atrás los ídolos del pueblo eran personas especiales, diferentes a la gran mayoría de los mortales como Jesucristo, Leonardo Da Vinci, Shakespeare o Charles Chaplin. Con el paso del tiempo eso ha cambiado para siempre. Hoy en día, muy pocos niños o jóvenes anhelan ser como Steve Jobs o Jacques Cousteau.

En estos días de alta tecnología y capitalismo en crisis, ellos prefieren adorar a pseudo-delincuentes marginales como los Wachiturros, megalómanos engominados como Cristiano Ronaldo o actores tan terriblemente malos como Vin Diesel o Jennifer Love-Hewitt.

Los hijos de los que hace unos pocos años querían ser como Di Stefano, Jimi Hendrix o San Martín hoy aspiran a ser culisueltas, concursantes de gran hermano o incluso peor, es probable que quieran ser “emo”. Me parece muy grave que un adolescente quiera ser un “pantriste” que sólo contempla el negro como color de vestimenta y que parece buscar la auto-depresión para no desentonar en su grupito de amigos grises.

Bajo mi humilde punto de vista creo que cuando los referentes de los que mañana manejaran el mundo son de un nivel tan bajo, podemos afirmar que estamos jodidos.

En un planeta cada vez mas contaminado, con un sistema económico mayoritario que se agrieta por todos lados y una sociedad acelerada que ha perdido gran parte de sus valores, los que mañana gobernarán, manejarán grandes empresas o darán clases de piano, no estarán preparados para reparar todo lo que hoy estamos rompiendo.

Los grandes problemas que tendrá el mundo exigirán grandes soluciones y grandes gestores que las lleven a cabo y será entonces cuando el déficit de mentes brillantes será palpable.

Mientras sigamos inculcando a los infantes que hay que aplaudir a semi-proxenetas como los más famosos conductores del país y que es mas fácil hacerse rico siendo un tonto televisivo que siendo un buen cirujano, estaremos sembrando la semilla de la mediocridad y allanando el camino a aquellos que harán cualquier cosa por salir en la foto.

Con esto no quiero decir que todos los niños tengan que ser grandes pianistas o expertos en mitología griega, pero si  los que hoy copan las portadas de la revistas fueran personas mejores, también serían personas mejores aquellos que las leen. Y si intentáramos educar a nuestros hijos en vez de dejar que la escuela y la calle los instruya, tendríamos más  opciones de sentirnos orgullosos de lo que estos hagan mañana.