posibilidades

El sistema de la culpa - Por Rachid Yahard

viernes, 16 de marzo de 2012 · 21:44
La culpa es una emoción que nos dice que no hemos cumplido con nuestros principios y valores y, por lo tanto, merecemos ser castigados. Es decir es el juicio que hacemos de nosotros mismos cuando pasamos los límites que nos imponemos en cualquier dominio de la vida. Nos convertimos en juez y acusado de nosotros mismos y siempre terminamos en el papel de víctima.

Un ejemplo. Una mujer recientemente divorciada conoce a un hombre y comienza una relación. Ella la vive desde la culpa, porque aunque ha terminado definitivamente con su ex marido, siente que no ha cumplido con el mandato familiar, social y religioso, de que el matrimonio es para toda la vida.

Una vez pasada este culpa, ahora siente otra por haber dejado sin su padre a sus hijos. Algo que no es real, porque el padre de los niños siempre será el padre de los niños más allá de cuántas parejas esta mujer tenga.

Luego sentirá culpa por quitarle tiempo a su familia para pasarlo con su pareja. Después sentirá culpa por desear convivir con él y que un “extraño” se introduzca en su familia. Y así, la culpa seguirá apareciendo hasta que definitivamente destruya la pareja.

No queda duda que la culpa es uno de los principales sufrimientos que afronta el ser humano, y el antídoto a este pesar es el perdón y la aceptación. Perdonarse a uno mismo y aceptar que lo hecho no está dentro de mis límites, mis valores o mis principios, nos da la posibilidad de soltar lo sucedido.

En el ejemplo antes dado, esta mujer debería perdonarse por el hecho de que su matrimonio no funcionó como ella hubiera querido. Luego tendrá que aceptar que además de ser madre, es mujer y que por lo tanto aún tiene la posibilidad de vivir el amor de pareja. Y finalmente rediseñar su vida para poder mantener una relación sin culpa.

Esto que parece una simple receta de cómo salir de la culpa, normalmente es un largo proceso por el que pasan las personas para lograr perdonarse y dejar de llevar esta molesta carga. Pero en este sistema de la culpa muchas veces participan otros actores que son los que están interesados en hacernos sentir culpables.

Estas personas que pueden estar en la familia, el trabajo o en los amigos, muchas veces no se dan cuenta lo que hacen o lo que producen en el otro, solo lo hacen porque están inmersos en el “sistema de la culpa” en el que han vivido toda su vida.

Por eso siempre hay que tener en cuenta que estas personas normalmente nos “enjuician” desde sus propios valores y principios, que por supuesto no tienen que ser los nuestros y por lo tanto no tenemos por qué aceptarlos.

Pero peor aún, estas personas que nos quieren hacer sentir culpables y tienen la necesidad de señalarnos con el dedo, lo que realmente les sucede es que no pueden perdonarse a ellos mismos, y por lo tanto buscan a otros para traspasar la culpa.

Este “traspaso de la culpa” normalmente es un acto de manipulación y el que lo está haciendo tampoco está perdonando al que acusa, sino que lo está juzgando. Es decir que no lo está aceptando, sino que se está cerrando frente al otro.

El “sistema de la culpa” es un círculo vicioso del que sólo saldremos por nosotros mismos. Es un proceso personal y aunque identifiquemos que hay otras personas que nos quieran manipular desde esa emoción, eso será ajeno a nosotros y siempre tendremos en nosotros la solución.