vinos & gastronomía

Las estaciones de los vinos - Por Leonardo Raúl Rosales

viernes, 09 de marzo de 2012 · 19:28
Cada estación del año viene aparejada con vinos que se van adecuando a las temperaturas de cada una de ellas.

El otoño, que es la estación más próxima que nos visita, es para aquellos de buen beber y de paladares exigentes, la estación más codiciada, y es porque en este tiempo comienzan a surgir los primeros vinos de la vendimia del año.

Hay que reconocer que para poder degustar de vinos en otoño, vinos nuevos, demasiado jóvenes, hay que saber mucho del terruño, de lugares y saber lógicamente cómo fue la vendimia en todos sus aspectos climáticos y sanitarios.

Son vinos turbios en color por falta de estacionamiento y agresivos tanto en boca como nariz pero son la ventana de lo que en el transcurso del año consumiremos.

Entrado el invierno, los platos de comidas ya son más elevados en calorías y suculentos para poder soportar el frio y, así mismo, la boca del consumidor toma esa señal que le brinda su apetito.

Son vinos oscuros, tintos, con pasos por madera. En la boca más contundente, de sabores como el chocolate, la ceniza y el humo que se hacen presentes en esta época. El tabaco es infaltable como aroma en un buen cabernet sauvignon, tempranillos, bonardas, vinos de mucho cuerpo y alta presencia en colores como en aromas.

Con la primavera comienzan los días cálidos, de colores frescos, como así también las primeras comidas al aire libre. Así el vino también aparece y con una presencia grande: la del castigado y poco promocionado rosado. Este último es la vedette de todos los vinos por su color, su brillo, su aroma y la excelencia del enólogo que le supo sacar el hollejo en el momento justo para que sea un gran vino rosado. En temperatura justa es el vino ideal para esta estación.

El verano es de los vinos blancos, reyes de la noche, que se apoderan del glamour de una buena cena acompañando muchos productos de estación como verdeos, espárragos y habas, entre otros. Viognier,  Chardonnay son los que más se consumen en esta zona, pero hay miles de varietales que tienen aromas de verano en las copas.

En la estación que sea y en el momento que sea, para cualquier vino es importante su temperatura en la copa que es servido y, lógicamente, con quién lo tomaremos. El vino hace la charla, la amistad, la reunión, el encuentro.

La familia está y estará presente siempre, ya que es un devenido de nuestras tierras cultivado por nuestras manos y eso hace que el vino sea preponderante y de presencia obligada en una mesa.

¡Salud y buen apetito!