opinión

La política opositora del avestruz - Por Gustavo Martínez Quiroga

sábado, 04 de febrero de 2012 · 00:08

El índice es récord y  marca un hito en la historia económica reciente de San Juan. El objetivo, sin dudas, seguirá siendo el pleno empleo. Pero bajar la desocupación un 25 % de un año a otro no deja de ser una noticia digna de destacar. Y de festejar. Más allá de las pertenencias ideológicas o partidarias, sobre todo si miramos comparativamente el escenario europeo o  norteamericano.

Sin embargo, y siguiendo el estilo de sus referentes nacionales que pueden incluso llegar a justificar la posición de Gran Bretaña en el caso Malvinas con tal de no coincidir con el oficialismo, ciertos dirigentes de la oposición local cuestionan los positivos indicadores socioeconómicos presentados ésta semana por el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico en Casa de Gobierno.

¿De dónde lo sacaron? ¿Quién lo hizo? ¿A quiénes se considera en la encuesta “ocupados” o “desocupados”? , fueron algunas de las dudas planteadas. El eterno latiguillo de la vagancia fomentada por los planes sociales, a cuyos tenedores puede considerarse ocupados, resonó en las mesas de café y en otros ámbitos donde repercutió la noticia.

Los índices se miden todos los años por exigencia del INDEC y en San Juan los elabora el Instituto de Investigaciones Económicas y Estadísticas. Y si bien puede considerarse que una persona que trabajó al menos dos horas en la última semana o que no salió a buscar empleo en los últimos días no son necesariamente indicadores de trabajo estable y registrado, son los parámetros internacionales con los que se hacen ese tipo de encuestas y mediciones. Con esos mismos parámetros teníamos en 2003 un 14 por ciento de desocupación.  Y salvo dos pequeños repuntes en 2006 y en 2009, el desempleo no ha dejado de bajar desde entonces.

Lo que es importante agregar es que, consecuentemente, el número de beneficiarios de planes sociales también ha bajado notablemente. Según la Dirección de Capacitación para el Empleo del Ministerio de Desarrollo Humano y el Programa de Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación, de 40.000 Jefes y Jefas de Hogar que había en 2003,  quedaban 14 mil en 2007  y actualmente no hay más de 100 beneficiarios, convertidos al Plan Familia. Y de los 7.200 pasantes de 2003 quedan sólo 220. Además, la Asignación Universal por Hijo no les impide el empleo a los trabajadores temporarios que la perciben.

Con estos datos desplegados sobre la mesa, a los que hay que añadir el crecimiento económico (PGB) del 15 % en el último año (liderado por la construcción y la minería  y el crecimiento promedio del 20 % en las exportaciones, anunciado en conjunto con la tasa de desocupación), resulta casi de sentido común entender el aumento del empleo. No es para tirar manteca al techo ni para dormir en los laureles, pero tampoco para hacer lo del avestruz, escondiendo la cabeza para no reconocer lo que hemos venido añorando por décadas.

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