Vinos y gastronomía

Los secretos de un buen servidor para que el cliente quede satisfecho – Por Leonardo Raúl Rosales

viernes, 13 de enero de 2012 · 19:54

Por Leonardo Raúl Rosales
Maitre-sommelier

En la edición anterior conocimos los diferentes lugares donde podríamos salir a comer y cómo saber cuáles son sus servicios. En esta columna quiero  compartir con ustedes algunos detalles,  que al menos para mí como profesional del servicio son fundamentales y, a mi parecer por la experiencia que tengo de conocer muchos lugares donde se expenden comidas de esta provincia, hay cosas que sí las saben, pero no las implementan.

Hablemos del  personal masculino y femenino que se dedican a atender a los comensales en confiterías, bodegones, hoteles y restaurantes.  Su gran mayoría son jóvenes que no superan los 30 años, lo cual hoy son buscados por su estética. Lamentablemente, no les interesa mucho a los propietarios una buena  atención  en su gran mayoría, sino cómo luce el mozo, lo cual hace perder un gran eslabón de la línea gastronómica, perdiendo de vista que uno de sus pilares es procurar la mejor atención al cliente.

Escuchar con atención lo que se pide en una mesa, miradas directas a los ojos, no realizar gestos incómodos hacia los demás, estar atentos durante toda la estadía del comensal, predisposición y ganas de hacer el servicio, tener buenos modales, saludar correctamente o saber cuándo colocar una sonrisa o un comentario, son detalles que el cliente espera del personal que lo atiende cuando va a comer.

Tener mucha información sobre lo que estamos ofreciendo son detalles básicos para aquellos/as que realizan la gran labor de ser mozo, camarero, comis o sommelier.
Una pareja de casados o novios, un grupo de amigos, una familia, de la forma que sea en el mes, por más ajustadas que estén sus cuentas, siempre le brindan un lugar especial al ocio y al placer de comer y beber.

Y lo que buscan es ser atendidos como reyes con muchas cualidades, lo que genera buenos comentarios a la hora de recomendar el restaurant. Incuso, la imagen  de un mozo/a que ofrece buen servicio, al cliente no se le borra de su retina, y cuando visita el lugar lo buscará para que lo atienda. Hasta en ocasiones le hace saber al propietario del local lo satisfecho que está con la atención en la mesa, y no hay mejor paga que un cliente satisfecho.

El buen servicio no debe perderse de foco, ya sea en un carrito bar como en un hotel 5 estrellas. La calidad de atención no la tienen las empresas, sino la persona que la implementa de la mejor manera posible.

En la próxima columna analizaremos cuál es el rol de cada uno de estos artistas en escena.
¡Buen apetito y salud!

 

 

 

 

Comentarios