vinos y gastronomía

Los varietales de los Millás - Por Leandro Rosales

Además, la Bodega y Viñedos Millás hermanos, ubicada en Pocito, está próxima a lanzar un vino espumante.
viernes, 02 de diciembre de 2011 · 19:16
En góndola existen cinco varietales de Bodegas  y Viñedos Millás hermanos, de Analía Millás, una joven empresaria sanjuanina de tan solo 44 años, los cuales están muy bien posicionados en el ranking de vinos locales y están muy próximas las posibilidades de lanzar al mercado un vino espumante.

Las expectativas son enormes, tanto por la repercusión de la uva misma como por la calidad de sus burbujas que su plantel de enólogos Ricardo Valdez y el joven Omar Méndez, quienes hoy conformar el plantel técnico de esta bodega, tienen pensado colocarle a este nuevo lanzamiento.

El mercado interno es la gran preocupación de Analia y su estaff de la bodega, lo cual hace mucho más rica la apuesta. Palabras textuales de Analía: “Entiendo que la gente de San Juan entiende mucho más de vinos que hacen 10 años atrás. Nosotros somos de San Juan y nos debemos el respeto a la gente de hacer conocer, como actores principales, nuestros vinos a nuestra población en un primer”.

El nombre comercial Cuesta del Viento es idea y origen del mismo de la madre de Analía, quien propuso que sea ese el nombre el cual miles de etiquetas les plasmarían el secreto de alguien que ama a San Juan.

Transcurría la tarde en la que hacíamos la visita y eso nos llevó al momento más esperado por mí, el placer de poder degustar de sus vinos y así fue que nos trasladamos hacia la sala de barricas, en donde el ambiente y el clima son los propicios para este ejercicio.
Para dar comienzo a una improvisada degustación nos propusimos a descorchar el primer varietal de la bodega. Para ello elegimos un Tannat cosecha 2010, con uvas provenientes del Valle de Zonda, muy cercano a Sierras Azules, en una cosecha manual. El promedio de hora de cosecha fue desde las  7 a las 10 de la mañana.  El color que depositó en copa fue un magnífico rojo intenso con texturas de vino pesado y con postura de maduro.

Aromas muy tentadores con volátiles chocolates que inundaban la sala.

En boca es fácil de ingresar y algo muy sutil, sencillo de acompañar y muy tentador, lo cual nos tentaba a que continuáramos sus rastros pero nos queda un vino más a degustar lo cual nos limitaba a continuar.

Dato a tener en cuenta: su propietaria Analía Millás me comentó que en más de una ocasión este Tannat la emocionó, por su fidelidad, su franqueza y lo noble que es en viña y en botella.
Así llegó el turno para el vino final, un moscatel de Alejandría con un toque muy delicado de gasificación.

Color transparente brillante elegante de etiqueta Viñas de Pocito, ideal para ingresar a un evento como vino de entrada a una cena totalmente confortable. Y usare el terminó el cual también está plasmado en su etiqueta: crujiente.

Recorrimos toda la bodega con la compañía de Analía, quien se encargó de que nada quedara sin contar, limpiezas muy cuidadas, instalaciones muy bien mantenidas. Verdaderamente pasamos una tarde magnífica. Espero que repitan esta experiencia y visiten ustedes también la bodega.

Seguimos el próximo sábado. Les dejo un salud!!! En familia para todos.

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