Lunes 24 de Abril 2017 en San Juan, Argentina - Edición N° 2026

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Fueron cedidas

Quieren repatriar dos joyas de la historia sanjuanina

Se trata del escudo de la cultura Angualasto y de una corona de oro de la Virgen de la Inmaculada Concepción. Ambas piezas están en el museo de Luján. Turismo ya inició los trámites administrativos. Por Natalia Caballero.

Quieren repatriar dos joyas de la historia sanjuanina

El escudo de la cultura Angualasto y la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción

Por Natalia Caballero

Son dos tesoros de gran valor histórico los que quiere recuperar la Provincia, ambos fueron cedidos al Museo de Luján. Una de las joyas es un escudo realizado por los aborígenes de la cultura Angualasto, confeccionado en plata y malaquita. La otra es una corona de oro que tenía puesta la Virgen de la Inmaculada que se encontraba detrás del altar de la iglesia de Concepción, que se cayó completamente tras el terremoto del ’44. El ministerio de Turismo ya inició los trámites administrativos para que sean restituidas ambas piezas de gran importancia para la Provincia.

Los trámites administrativos para que el Complejo Museográfico Provincial 'Enrique Udaondo' devuelva las piezas fueron iniciados recientemente por el Ministerio, pero hasta ahora no han obtenido una respuesta. De igual modo, el titular de la cartera, Dante Elizondo, aseguró que hay predisposición para restituir las piezas que fueron cedidas hace más de 70 años porque en San Juan no había ningún museo que estuviera en condiciones de conservar de manera segura joyas de semejante valor no sólo histórico sino también económico.

El escudo Angualasto es la pieza de más valor porque es uno de los pocos restos arqueológicos que demuestra que los aborígenes de la cultura iglesiana trabajaban el metal. Es de tamaño mediano, realizada en plata con incrustaciones de malaquita. Se trataba de un escudo pectoral, que se colocaban los aborígenes a la altura del esternón. La joya se encuentra muy bien conservada y perfectamente preservada. La tuvo en su poder el coleccionista Agustín Gnecco, quien en 1942 cedió parte de las piezas que había logrado recopilar porque en San Juan no lo apoyaron con la idea de construir un museo, entre ellas el escudo.

Cuando vuelva a San Juan la pieza será resguardada en el museo arqueológico Mariano Gambier. Ante la posibilidad de exhibirla en el museo Luis Benedetti, ubicado a metros de los vestigios del Camino del Inca en Angualasto, el Ministro dijo que no es una posibilidad que se esté analizando ya que se necesitan condiciones de preservación adecuadas como las que mantienen en óptimo estado a la momia del cerro El Toro.

La otra joya es una corona de oro que tenía puesta la imagen de la virgen de la Inmaculada, ubicada atrás del altar de la iglesia de Concepción. Cuando el terremoto del ’44 derrumba la parroquia, los feligreses logran rescatar la valiosa corona confeccionada en Europa. La pieza fue cedida al museo de Luján también, con otros elementos más pero de menor valor.

Actualmente la Virgen de la Inmaculada Concepción tiene puesta una corona que no es del metal precioso. Elizondo dijo que recuperar esa pieza es de gran significación para la comunidad católica. El destino de la corona aún no ha sido develado porque se deberá discutir con el Arzobispado que aún no ha emitido opinión al respecto.

“Hay muchas piezas arqueológicas locales que se encuentran fuera de la Provincia porque fueron cedidas o en algunos casos llevadas sin consentimiento. Tanto la corona como el escudo de la cultura Angualasto son dos tesoros para la Provincia que van a ser muy bien recibidas y custodiadas en San Juan”, añadió Elizondo.

Ambas piezas se encuentran dentro del catálogo del Complejo Museográfico Provincial 'Enrique Udaondo', ubicado en la localidad bonaerense de Luján. El escudo de la cultura Angualasto se puede ver vía web con una pequeña descripción al costado de la fotografía.

Si bien todavía no se sabe a ciencia cierta cuándo llegarán estos tesoros a la Provincia, ya están aceitados los mecanismos con el museo de Luján para que sea lo antes posible y el traslado sea a través de una vía segura.



“Hay muchas piezas arqueológicas locales que se encuentran fuera de la Provincia porque fueron cedidas o en algunos casos llevadas sin consentimiento. Tanto la corona como el escudo de la cultura Angualasto son dos tesoros para la Provincia que van a ser muy bien recibidas y custodiadas en San Juan”, Dante Elizondo, Ministro de Turismo.

Un antecedente: el pedido a Harvard

El gobernador José Luis Gioja anunció cuando se presentó el proyecto del museo paleontológico, ahora en construcción, el inicio de gestiones ante la universidad de Harvard para que devuelvan el material paleontológico que profesionales de esa institución se llevaron del parque Ischigualasto apenas se supo de su existencia y del valor de sus recursos, en 1958. Es una iniciativa inédita e histórica para la provincia.

El principal fósil al que hacía mención el Gobernador es el cráneo de un Rhynchosaur, descubierto en 1958 por la Harvard Paleontologic Expedition, que dirigía Alfred Romer.
En abril de 1958, después de una expedición de 6 meses en la provincia de Mendoza con resultados negativos, Alfred Romer llegó a Ischigualasto por primera vez. Él encontró un cráneo Rhynchosaur al día siguiente y otros hallazgos fósiles fueron reportados por cada miembro de la tripulación. El 14 de mayo, Romer escribió en su cuaderno de campo: ‘más y más fósiles que entran todos los días en bloques y paquetes’.

En el mismo año, pero pocos meses después de la expedición de Romer, la Universidad de Tucumán envió un equipo dirigido por Osvaldo Reig y José Bonaparte. El primer cráneo y el esqueleto de Herrerasaurus fueron descubiertos por Romer en 1958, antes de Victorino Herrera. Pero los fósiles de la expedición de Romer fueron confiscados durante dos años en el puerto de Buenos Aires y cuando por fin llegó a la Universidad de Harvard, se dejaron de lado. Hoy la Provincia va por su restitución.

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