Lunes 26 de Junio 2017 en San Juan, Argentina - Edición N° 2089

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LEGISLATIVAS 2017

Aunque no esté, Orrego juega en esta elección

La proyección del intendente de Santa Lucía para 2019 aparece como argumento interno para retener apoyos en las legislativas de este año. Por Daniel Tejada - Canal 13 San Juan.

Aunque no esté, Orrego juega en esta elección

A caminar. Roberto Basualdo en una caminata en Santa Lucía junto a Marcelo Orrego. En segundo plano los diputados Juan José Orrego y Susana Laciar.

A caminar. Roberto Basualdo en una caminata en Santa Lucía junto a Marcelo Orrego. En segundo plano los diputados Juan José Orrego y Susana Laciar.

Suelen ponerse ásperas algunas reuniones encabezadas por Roberto Basualdo en sus habituales recorridas por el interior de la provincia. Suele escuchar reproches por su adhesión al macrismo. Y algún amague de irse a otro espacio identificado con Sergio Massa. Es entonces, en ese momento, cuando el senador hace jugar al intendente de Santa Lucía, Marcelo Orrego.

Curiosamente, el jefe comunal no es la primera opción para encabezar una lista en las legislativas de agosto y octubre. Es Basualdo. El santaluceño tampoco figura al frente del armado de precampaña. Pero la ausencia aparente no debe inducir a error. Aunque no se deje ver, siempre está.

Para Basualdo, Orrego es su sucesor natural en 2019 como candidato a gobernador, pero con mejores chances que las que él tuvo a lo largo de la década kirchnerista. Con los colores políticos repartidos entre Nación y Provincia, en el entorno del senador entienden que el santaluceño, tras cumplir su segundo mandato en el municipio, estará en condiciones de polarizar con Sergio Uñac, si el pocitano fuera por la reelección. 

Con este razonamiento, Basualdo apura a los dirigentes internos más desafiantes: ¿con quién van a ir en 2019? ¿Con Mauricio Ibarra, con Carlos Munisaga, con Florencia Peñaloza, con Martín Turcumán? Los nombres siguen… El punto es, claramente, atar los apoyos en las legislativas venideras con la mirada puesta en la contienda mayor, en un par de años más.

Con la promesa de un candidato a gobernador fuerte en 2019, Basualdo busca fidelizar los apoyos para 2017, nuevamente con la consigna de unir todo lo que se pueda en lo provincial. Y minimizar las diferentes preferencias en lo nacional. Sin embargo, su identificación con Cambiemos y su floreciente acuerdo político con el PRO de Eduardo Cáceres le genera chispazos internos. 

Algunos concejales que llegaron al poder con el Frente Compromiso con San Juan en 2015 empezaron a abrirse de sus bloques, en rechazo a este acercamiento macrista, para buscar un paraguas identificado con el Frente Renovador, vía Ibarra o vía Turcumán. Manuel Ferreyra en Rivadavia y Carlos Firmapaz en Chimbas son dos ejemplos. Con estos antecedentes, hace unos 20 días hubo un almuerzo coronado por una discusión política muy fuerte en Valle Fértil, donde Basualdo tuvo que llamar a la disciplina. El chivito en el menú pasó a segundo plano.

Saben en el entorno basualdista que la suerte del espacio y el futuro electoral de Orrego estará atado también al éxito del gobierno de Mauricio Macri. Si empezaran a responder las variables de la economía, como viene prometiendo a coro el equipo que conduce el país, el santaluceño podría capitalizar apoyo. No es una lucubración: Nación ya obvió a la provincia para bajar directamente recursos frescos a los municipios afines. Santa Lucía y Rivadavia recibieron las mieles de esta pertenencia.

Con una mirada optimista, Basualdo pronostica que las decisiones económicas del macrismo rendirán frutos porque son medidas de fondo. Por eso estima que Orrego contará con el respaldo de la Casa Rosada que él nunca tuvo cuando le disputó la gobernación a José Luis Gioja.

Aunque la fórmula "natural”  -definida así por el ultrabasualdista José Peluc- es Basualdo senador y Cáceres diputado nacional, el empresario deja todavía entreabierta una puerta para que juegue Orrego en primera persona. Es poco probable, pero no lo ha descartado. Dependerá, según reveló una fuente, de que virtualmente se adelante el escenario de 2019. Hay cierto temor en la oposición de que el uñaquismo y el giojismo vayan a una confrontación electoral que deje a todos los demás candidatos fuera de la consideración popular.

Pero es una posibilidad remota. Basualdo cuenta con el apoyo de todos los sectores que integran su espacio para encabezar la fórmula. Por ahí aparecen intentos de interna para disputarle el lugar a Cáceres. Lo han deslizado desde el bloquismo disidente de Enrique Conti y algunos dirigentes de ACTUAR. También los radicales podrían buscar ir en la boleta del senador con candidato propio para la Cámara Baja.

Por eso a Basualdo le molesta particularmente que se hayan abierto sectores que estaban bajo su ala, con el argumento de: "Roberto, con vos está todo bien…” Si no quieren dar la interna, van a confrontar con el senador voto a voto en la general. Entonces la justificación de que el problema es la alianza con el PRO, se termina cayendo. Si lo que genera rispideces es el partido amarillo, podrían dar la batalla adentro y disputarle la candidatura a Cáceres directamente. La disidencia parece ser más profunda.
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