acusado de estafa

Vergonzosa demora de la justicia sanjuanina: un abogado quedó a nada de zafar de una condena

Este martes prescribía la causa en su contra según se había informado, pero ahora dicen que no y argumentan que el juicio se tiene que hacer. El caso Mora, un manual para saltear a la justicia.
martes, 3 de diciembre de 2019 · 12:26

Este martes 3 de diciembre estaba estipulado que la causa por estafa contra el abogado sanjuanino Marcelo Germán Mora prescribía y, como consecuencia, el acusado zafaba de una posible condena por culpa de las demoras en los plazos de la justicia. Sin embargo, ahora desde la Sala III, la que debía juzgarlo tras la elevación a juicio, dicen que el expediente vence dentro de tres días y aseguran que el debate se tiene que hacer sí o sí. Él está prófugo.

La causa por fraude inició hace 13 años atrás, es decir hace más de 4 mil días, desde que los damnificados radicaron las denuncias contra Mora tras entregarle dinero por inmuebles que nunca pudieron tomar posesión, porque no estaban a la venta y además eran propiedad de otras personas. Por esa razón y luego de la intervención del Primer Juzgado de Instrucción, el juez Benito Ortíz lo procesó por estafa y comenzó una serie de interrupciones que dilataron el proceso judicial durante los siguientes años hasta hoy. 

A pesar de que la fecha límite estaba establecida y el calendario marcaba este día para la prescripción de la causa, incluso muchos diarios sanjuaninos publicaron que hoy Mora zafaba de la acción penal y se salía con la suya, como Diario de Cuyo, fuentes de la Sala III aseguraron que el plazo es hasta el 6 de diciembre. 

Aún así, son tres días de diferencia, a un paso de saltear a la Justicia. Sin embargo, fuentes judiciales de la Cámara Penal indicaron que aunque la causa venza el 6, el juicio oral y público se tiene que hacer porque la ley los asiste. Señalan que Mora agotó todas las instancias posibles, recurrió a la Corte en varias oportunidades y que siempre le denegaron las solicitudes. Argumentan que el pedido de prescripción se debe realizar y confirmaron que el abogado defensor Miguel Dávila Saffe todavía no lo ha presentado y, una vez recibido, la Sala lo debe aceptar o rechazar. Todo indicaría que la segunda opción sería la más viable.

Mientras tanto y luego de la orden de detención del juez de sala Maximiliano Blejman, Mora se encuentra en calidad de prófugo y es buscado por la Policía. 

El manual para saltear a la justicia

Luego de quedar procesado, Mora realizó varias presentaciones para evitar el juicio. Antes de la elevación, exactamente un año atrás, solicitó la suspensión de juicio a prueba y desde la Sala III la rechazaron. El abogado ofrecía una compensación simbólica de 2 mil pesos cuando los delitos por los que se lo acusa superan los 50 millones, teniendo en cuenta la inflación de los últimos 10 años. 

Como lo hizo con cada una de las medidas que lo perjudicaban, interpuso un pedido de casación en la Corte y ésta luego lo rechazó a mediados de este 2019, por lo que lo envió al plenario directo. Tras idas y venidas, logró acordar con la querella, es decir los denunciantes, un resarcimiento económico pero, nuevamente, la Sala se lo denegó. Otra vez, recurrió a Casación para que revean la decisión pero recibió otro revés. 

Cuando ya estaba todo programado para el 26 de noviembre, Mora no apareció en Tribunales y Blejman lo mandó a detener ante el peligro de fugo. Ya era tarde porque la Policía no lo encontró. 

El caso denunciado

fue denunciado por más de 56 mil pesos en el 2007 con la "venta fantasma" de propiedades en perjuicio de Oscar Saleme y Carlos Ferreyra, quienes le habrían entregado dinero en diferentes oportunidades por una casa, un departamento y un galpón que nunca tomaron posesión ni tampoco recuperaron ese dinero.

Si bien el monto total no resulta escandaloso a primera vista, -a groso modo- teniendo en cuenta los 11 años que transcurrieron desde aquel momento hasta hoy con una inflación del 1.000 por ciento, la suma actualizada está por encima de los 50 millones de pesos.

El modus operandi denunciado

El abogado Marcelo Mora supuestamente embaucó al empleado administrativo Saleme y al constructor Ferreyra. Este último había sido cliente del propio abogado.  Por esa relación que existía es que el letrado tomó contacto con ellos. Según el expediente, en el caso de este último, el letrado lo llamó en marzo de 2007 y le ofreció un departamento en el barrio San Martín, en Capital, argumentando que esa propiedad era de una pareja que se estaba divorciando e iban a subastarla. Fue así que en persona lo llevó al lugar y le mostró el departamento. Saleme aceptó la propuesta de venta y pagó 11.640 pesos, frente a lo cual el abogado le extendió un recibo por “honorarios extra judiciales”. El damnificado puso reparos en esto, pero el abogado le dijo que luego le iba a dar el recibo oficial.

Según la denuncia, posteriormente el mismo Mora habló otra vez a Saleme y lo tentó con otra propiedad del barrio Cedro Azul, de Santa Lucía, que también estaba a la venta por separación de bienes de un matrimonio en etapa de divorcio. En ese caso le entregó 20.369 pesos en tres pagos y nuevamente el letrado le extendió recibos por “honorarios extra judiciales”, según la causa.

Una maniobra similar hizo con Ferreyra, a quien supuestamente le vendió un galpón en Av de Circunvalación, en Capital, por el monto 25.000 pesos. Esto fue en abril de 2007. Al comprador le resultó extraño el precio tan barato, pero en esa ocasión Mora le dijo que prefería vendérselo a él porque era “un seco” y quería ayudarlo.

Lo que denunciaron fue que Mora les había dicho que en un plazo estipulado de 60 días iba a entregarles las llaves y la documentación de las propiedades, pero esto no pasó. Los compradores empezaron a visitar el estudio del abogado para reclamarle, pero este les respondía con evasivas, se hacía negar o directamente no los atendía, según sus testimonios. Después lo intimaron mediante cartas documentos, igual nada cambió. En diciembre de ese año, Mora los citó diciéndoles que le iba a devolver el dinero y otra vez desapareció, denunciaron.

Ferreyra y Saleme siguieron insistiendo hasta que por fin lograron reunirse, en compañía de su abogada, con Mora para ver cómo arreglaban. Sin embargo, el letrado les comunicó que no iba a devolverles la plata, que se olvidaran de ese dinero y que hicieran lo que quisieran, aseguraron. Esto llevó a que todo terminara en la justicia.

  

    

 

 

 

 

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