El binomio sanjuanino de Lino y Juan Pablo Sisterna hablaron sobre lo que les pasó en la novena etapa y sobre lo que viene en el Dakar 2012, todo por los micrófonos de Código Tuerca que se emite por AM 1020. Lino dijo que se sintió muy a gusto en la etapa y que si por él fuera “hubiera corrido 50 kilómetros más” mostrando la confianza con la que están corriendo.
En la misma frecuencia se mostró Juan Pablo que ante la pregunta de cómo había sido la etapa, él contestó que “por primera vez desde que estamos en esta carrera, siento que estamos corriendo el Dakar. Mi papá está manejando muy bien y estamos yendo rápido. Lástima el tiempo que perdimos hace dos etapas, pero confiamos en llegar a Perú para aprovechar el mejor funcionamiento del Buggy en las dunas”.
Sobre lo que viene, Lino dijo que “en el Dakar nada es previsible y ninguna etapa es fácil. Lo importante es salir enfocado como lo estamos haciendo y poder avanzar en la clasificación”. En tanto Juan Pablo es un poco más explicativo y comentó que “al poder estar por delante de los camiones y de los autos lentos, ahora nosotros podremos aprovechar el potencial del Buggy es intentar subir en la clasificación, pero siempre sabiendo que el objetivo principal es llegar a la meta”.
El piloto sanjuanino volvió a responsabilizar al equipo por la rotura de la moto que lo dejó fuera del Dakar. En declaraciones a medios radiales afirmó que estaba disconforme con el equipo desde el primer día y que si le hubieran reparado el motor como corresponde hubiera llegado entre los 20 primeros. Habló de celos y de una intención manifiesta de no dejarlo avanzar en el rally.
El sitio oficial del Rally informó que el último ganador de la competencia decidió tirar la toalla en el kilómetro 174 del tramo inicial de la especial, al parecer, debido a un problema sin solución con la correa del alternador.