Opinión

(Escribe Monseñor Lozano): "Empujados por el Espíritu para la Misión"

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo coadjutor de San Juan de Cuyo y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
domingo, 07 de mayo de 2017 · 12:44:00 p.m.
¿Puede el Espíritu Santo "empujar” a alguien? Esta es una imagen acerca de la experiencia de muchos hombres y mujeres de fe. La palabra "vocación” significa llamado, y lejos de llevarnos a un encierro intimista o privado, nos mueve a salir de uno mismo e ir al encuentro de los demás para compartir la alegría del amor de Dios, para llevar la Buena Noticia de Jesús.

En este fin de semana se celebra en todo el mundo el "Domingo del Buen Pastor”, y se reza de manera particular por el aumento y la perseverancia de las vocaciones sacerdotales, religiosas, consagradas, misioneras. En su mensaje para este año el Papa ha querido destacar esta dimensión misionera de la llamada cristiana. Y nos recuerda que "el compromiso misionero no es algo que se añade a la vida cristiana, como si fuese un adorno, sino que, por el contrario, está en el corazón mismo de la fe: la relación con el Señor implica ser enviado al mundo como profeta de su palabra y testigo de su amor”.

Francisco nos propone reflexionar a partir de la escena del Evangelio de San Lucas, en la cual se nos presenta a Jesús en el inicio de su misión proclamando en la sinagoga de Nazaret un pasaje del libro del profeta Isaías: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor» (Lc 4,18). Jesús es ungido y enviado. ¿Solamente Él? Nosotros hemos recibido la unción el día del Bautismo y la Confirmación, y por eso todo el Pueblo de Dios es ungido y enviado a la misión. Nadie puede decir "a mí no me toca”.

Pero algunos varones y mujeres somos llamados para seguir a Jesús dejándolo todo, y entregar la vida en disponibilidad para la misión. Es una vocación hermosa que plenifica nuestra vida. Como somos frágiles necesitamos del cariño y la oración de las comunidades que nos sostengan en el camino. Aunque reconocemos el riesgo de mirar la misión como una suerte de utopía inalcanzable, afirmamos con mayor certeza que somos sostenidos por la gracia y el amor de Jesús. Él camina junto a nosotros de modo permanente. La misión implica esperanza plena en el Señor y nos plantea un horizonte hacia el que avanzamos.

Francisco nos hace evocar el relato pascual en el Evangelio de San Lucas: "Pero si contemplamos a Jesús Resucitado, que camina junto a los discípulos de Emaús (cf. Lc 24,13-15), nuestra confianza puede reavivarse; en esta escena evangélica tenemos una auténtica y propia «liturgia del camino», que precede a la de la Palabra y a la del Pan partido y nos comunica que, en cada uno de nuestros pasos, Jesús está a nuestro lado. Los dos discípulos, golpeados por el escándalo de la Cruz, están volviendo a su casa recorriendo la vía de la derrota: llevan en el corazón una esperanza rota y un sueño que no se ha realizado. En ellos la alegría del Evangelio ha dejado espacio a la tristeza. ¿Qué hace Jesús? No los juzga, camina con ellos y, en vez de levantar un muro, abre una nueva brecha. Lentamente comienza a transformar su desánimo, hace que arda su corazón y les abre sus ojos, anunciándoles la Palabra y partiendo el Pan. Del mismo modo, el cristiano no lleva adelante él solo la tarea de la misión, sino que experimenta, también en las fatigas y en las incomprensiones, «que Jesús camina con él, habla con él, respira con él, trabaja con él. Percibe a Jesús vivo con él en medio de la tarea misionera» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 266)”.

Te pido por favor, entonces, recemos insistentemente para que más jóvenes escuchen en su corazón esta llamada del Buen Pastor a seguir sus pasos de cerca.

También en las misas de este fin de semana se realizan colectas para el sostenimiento económico del Seminario. Los gastos en alimentación, en

servicios, en salarios del personal… son importantes. Por eso necesitamos de la generosidad y el compromiso de todos. Contamos con vos.

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