Editorial

Capítulo 1: No descartar a Rubén

Una decisión sobre la que sobrevuelan tantos entusiasmos por lo que se gana en campaña, como dudas por lo que se pierde en la rosca local. Y que ya tiene sus primeros capítulos. Por Sebastián Saharrea.
sábado, 21 de enero de 2017 · 09:23:00 a.m.
Al hombre le gustaría más que nunca quedarse en San Juan disfrutando de estos tiempos: la familia cerca en lo personal, el timón afilado en lo político.

Pero el hombre no es cualquiera, y en su caso esos extremos que suelen repelerse –familia y política- esta vez hablan en el mismo idioma: es Rubén Uñac, hermano mayor del gobernador Sergio, confidente personal y político, resguardo de acero de sus espaldas en la Legislatura. 

Es útil todo el contexto para poner todos los condimentos en los platillos de la balanza que sopesará lo que será tal vez una de las definiciones políticas del año: ¿irá Rubén como postulante a legislador nacional, lo que conlleva la lógica de alejarse de los calores locales?
Abrió fuego de este capítulo el propio mandatario, puso el primer ladrillo de lo que será un largo trabajo de meditación respecto de las variables en juego. El propio Sergio Uñac jugó una declaración sin definiciones tajantes en el programa Banda Ancha, conducido por Daniel Tejada (lunes a viernes por Canal 13 San Juan) , que más que dudas arrojó una poderosa certeza. Afirmó que "no hay descartarlo, pero tampoco se puede decir que va a ser”. Traducido al criollo, implica: que es efectivamente una alternativa, y que su impulso a no dependerá de cómo se vaya tanteando el terreno.
 
Ese tanteo será definido, en gran parte, por lo que se gana y lo que se pierde con una definición tan relevante. Para resumir en pocas líneas: colocar en el primer casillero de la boleta a un Uñac implica partir con ventaja, que ese postulante sea quien juega un rol relevante en la diaria del esquema local sería una baja sensible, imposible de reemplazar por más pericia que ofrezca su eventual recambio.

Las posibles prestaciones de Rubén Uñac  como candidato e inclusive como legislador están fuera de todo debate. No es un recién llegado por esos pagos: ocupó la vice gobernación con José Luis Gioja al frente antes que Sergio, de allí partió a una banca en Diputados en tiempos de debates tormentosos en los que hizo falta una buena dosis de equilibrio.

Otro tema es el apellido, hoy encumbrado en la valoración política provincial. La gestión de Sergio viene acumulando muy buenos números y eso hace que hoy por hoy no resulte un dato menor que una boleta electoral lleve estampada esa marca. Será –o sería- un beneficio adicional para medirse en las urnas. 

Una ventaja, está claro, que asoma como una tentación si lo que se pretende es maximizar el esfuerzo. Para la gestión provincial, estas primeras elecciones al frente del timón serán de modo indudable toda una prueba. De ese resultado saldrán demasiadas moralejas, la más importante en este orden será si la autoridad provincial consigue retener el título de manera rotunda, y de qué manera. 

Blindarse políticamente, de ese modo, bajo el gesto de que ocurra lo que ocurra en otros lares –mismo a nivel nacional- no deben quedar dudas sobre quién predomina en casa.

Si esa es la óptica, muy razonable como orientación del esfuerzo político, la irrupción de Rubén como eventual candidato es una pieza de doble hoja: no quedará espacio para desmarcarse del resultado, sea éste excelente como si no lo es tanto. He allí otro elemente a tener bien en cuenta, trabajo para los encuestadores. A los que hoy les da como dato excluyente que se trata del dirigente entre los más cercanos que hoy por hoy mejor perfomance electoral les garantiza.

El asunto es que así como representa la chance de maximizar la apuesta, Rubén también se convirtió en el este año y monedas de gestión en pieza central del entramado político uñaquista. Buena parte de las principales medidas lanzadas por el gobierno provincial en este tiempo han tenido su maceración en los diálogos informales entre los hermanos, tan dispuestos al contacto íntimo y personal como al político.

Suelen ser diarios los contactos telefónicos entre el gobernador y su hermano comentando novedades, diseñando estrategias, analizando lo que dejó el día y perfilando el que viene. No  es que eso deba necesariamente cambiar si es que Rubén parte con destino a Buenos Aires, sí lo es que posiblemente deba bajar la intensidad algún escalón.

El otro plato de la misma balanza es que la presencia del hermano en la sede política nacional por excelencia como es el Parlamento pueda fertilizar un territorio que el mandatario sanjuanino siempre mira con atención: el escenario mayor de la política nacional, donde el gobernador juega de referente en su provincia pero donde hay movidas de ajedrez minuto a minuto  que tientan al sanjuanino.

Para que eso ocurra debería estar allá. Y no es una idea que irradie una tentación especial en el principal protagonista, es decir Rubén Uñac. Es que él mismo siente que está en un muy buen momento personal y político, relacionado íntimamente con la gestión y jugando un rol clave como consultor de estómago. Como puede ser llamado todo aquel que es capaz de acercar un concejo no como profesional sino como parte íntimamente ligada.

En ese rol asumió la delicada función de portavoz en la Legislatura provincial, adonde llegó encabezando la lista y hoy dirige el bloque. Ejerce una conducción de bajo perfil pero efectiva, en medio de un grupo de legisladores propios en el que abundan los pelajes cruzados. Parece sencillo a la distancia el disciplinamiento, no lo es.

No sólo la conquista de una voz monolítica propia, como en todo el año pasado operó en el bloque oficialista, sino también entraña dificultad el relacionamiento con el resto de las bancadas. Desde las que hubo disparos de fuego, todos ellos controlados.

En la conquista de ese tablero operó y opera la sintonía fina de Rubén. Conservarlo y destinarlo a funciones urgentes en nombre de la causa será una decisión difícil, repleta de pros y contras. Que decantará de un lado de la balanza una vez que se conozca mejor el escenario: cómo pinta la situación política en un par de meses más, contra quiénes será el lance, y demás condimentos que no tendrán resolución terminante pero que podrán pronunciar sus insinuaciones.

El gobernador Uñac ya inauguró la temporada con su apreciación inicial. Y Rubén aceptó el convite: no le escapo a la jeringa, mandó a decir. Suficiente para los buenos entendedores.

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